Política

QUE EL GOBIERNO ENTREGUE DE MANERA GRATUITA PRODUCTOS DE HIGIENE MENSTRUAL

CON SU PERMISO DIPUTADA PRESIDENTA.

Saludo con gusto a quienes nos ven mediante medios digitales, gracias por otorgarnos su tiempo y atención.

Compañeras Diputadas y Diputados

La iniciativa por la que hago uso de la voz, atiende una necesidad que ha sido ignorada por el estado y de la que pocas veces hablamos, aun cuando es un condición fisiológica que tenemos las mujeres generalmente una vez cada mes, a lo largo de 40 años aproximadamente, hablo del periodo menstrual, este proceso natural que experimentamos y está estrechamente ligado a la salud sexual y reproductiva, pero de la que poco se investiga, educa o habla.   

Me gustaría platicares uno de los caso que ejemplifica el problema que enfrentan cada mes miles de mujeres en el país, Juana es madre soltera de dos jovencitas de 13 y de 17 años, ella es comerciante informal, vende en un tianguis y cada mes gasta mas de $300 en toallas sanitarias y a veces tiene que comprar medicamentos para aliviar los cólicos.

Cuando le va bien, aun apretando los gastos las adquiere con todo lo que eso le representa, pero algunas veces no les alcanza ni para comprar un paquete de toallas sanitarias y mucho menos pastillas para los cólicos, por lo que tienen que buscar remedios caseros e ingeniarse un método para poder manejar su sangrado y sus síntomas.

Lo mismo para sus hijas que tienen que dejar en ocasiones de asistir a clases para no sufrir un “accidente” que provoque burlas, porque para quien no haya vivido algo similar, no podrá entender como el manchar tu ropa de sangre representa una situación vergonzosa, aunque no debería, pero así las cosas con la menstruación, un proceso natural que nos han enseñado a ocultar, a callar y a vivir sin información necesaria que nos retire todos los estigmas y los prejuicios.    

Para las hijas de Juana, que en ocasiones cada mes tiene que dejar de trabajar a veces hasta tres días por mes por dolores relacionados a su periodo menstrual, no solo les preocupa como irán a la escuela en esta situación, a veces la menstruación significa perder el único ingreso para alimentarse que tiene la familia.

Para ellas, la gestión de su periodo menstrual es un problema que limita su desarrollo, reduce sus oportunidades y las sume en la pobreza, que de por si las merma de sobremanera.

Esto que les comento, les sucede a miles de mujeres en situación pobreza que no cuentan con los suficientes ingresos para comprar toallas o tampones desechables que les permita manejar su periodo menstruación. Para esas familias el destinar recursos de su presupuesto familiar es un sacrificio, cuando no deberían estar pasando por esta situación producto de las desigualdades que vulneran sus derechos.

Las mujeres estamos obligadas a comprar cada mes productos para gestionar nuestra menstruación, asi como hacerle creer al mundo que no sangramos, no tenemos dolores, olores o incomodidad alguna.

Si tomamos en cuenta que entre mujeres y hombres existe una brecha salarial que nos deja en desventaja, es decir, que por la desigualdad las mujeres perciben menos ingresos que los hombres, el tener que destinar el estos 300 pesos al mes para una familia que gana poco más del salario mínimo, significa invertir el 10% de su ingreso.

Además, súmenle la serie de comentarios que deben soportar de su entorno, ya que no existe entendimiento, comprensión o empatía de lo que vivimos las personas menstruantes por lo que se nos señalan con prejuicios como “andas muy hormonal”, “seguro falto por floja”, o si eso no es para tanto”.

La comunidad internacional, las asociaciones civiles de mujeres ya lo han señalado en diversas ocasiones, los productos de gestión menstrual son de primera necesidad, su uso no es voluntario, su consumo es indispensable para desarrollar nuestras actividades.

En nuestro país, la mayoría de las personas menstruantes utilizamos las toalla sanitarias y los tampones, productos que se desechan después de su uso y que en ocasiones por los productos químicos utilizados en su elaboración  pueden ser un riesgo para la salud, pero afortunadamente hay opciones que son mas amigables con nuestro cuerpo y con el medio ambiente.

Por ejemplo, la copa menstrual que puede durar hasta diez años, al ser esta alternativa más amigable con el medio ambiente, si incentivamos su uso  estaríamos reduciendo la contaminación generada por toallas y tampones, lo que significaría que en su vida útil de hasta 10 años, se dejarían de utilizar alrededor de 2 mil 400 toallas o tampones.

A diferencia de los métodos anticonceptivos que son distribuidos de forma gratuita por el Estado, no hay ninguna política pública que asegure que las mujeres tengamos acceso gratuito e irrestricto a estos productos. Y aunque actualmente se discute si debe eliminarse o no el IVA o impuesto rosa como lo han denominado, no es suficiente pues hay quienes aun sin costo del IVA no cuentan con el suficiente dinero para poder comprarlos sin tener que sacrificar otras necesidades básicas. 

Es necesaria promover los derechos de las personas en torno a la gestión de la menstruación, ya que convergen derechos como a la salud y a la igualdad sustantiva, tenemos que pensar en las personas que menos tienen y garantizar que las mujeres como Juana no se preocupen mas por contar con el suficiente dinero para que ella y sus hijas puedan acceder a estos productos que son de primera necesidad.

Las mujeres y las niñas de la Ciudad de México que se encuentran en pobreza necesitan que el Gobierno garantice el cumplimiento de los derechos que se ven menoscabados cuando tienen su periodo menstrual, y que garantice el acceso a los productos de gestión menstrual.

Por lo que presento esta iniciativa de reforma a la Ley de Salud del Distrito Federal, para que se reconozca a la menstruación como parte de los derechos reproductivos de las niñas y las mujeres, y que se ofrezca en las escuelas información sobre la menstruación que permita eliminar los prejuicios que rodean a esta función biológica, así como, que se entregue de forma gratuita productos de gestión menstrual, como copas menstruales a quien más lo necesita.

La menstruación es un proceso fisiológico que dificulta el desarrollo principalmente de las mujeres de escasos recursos, hagamos algo para revertir esta realidad, empecemos en el Congreso de la Ciudad de México, tenemos la obligación de velar por la protección y el fortalecimiento de los derechos de las mujeres, a través de reformas que protejan sus derechos reproductivos, su salud, la igualdad de género, el acceso a la educación y al fortalecimiento de su economía.

Estoy segura que si los hombres menstruaran, su entrega se haría en los centros de salud, escuelas y mediante campañas, tal y como se regalan los condones.

Es cuánto.

Muchas Gracias.

 

 

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